Teoría de la Decadencia
Hay muchos
pensadores (curiosa palabra; ¿no es sinónimo de
seres humanos? Ah, no).
Hay muchos pensadores, decía, que opinan desde hace años que el mundo, la civilización occidental o lo que sea, está en un proceso de descomposición.
Yo lo tengo bastante claro: el Imperio de Alejandro Magno fue comparativamente mucho más importante que el de occidente en la actualidad; también el Romano, y el de los mongoles de Gengis-Khan no te digo. Y todos cayeron. Occidente también caerá. Lo que no sabemos es si para mejor o para peor (opino personalmente que para peor, pero como no pienso quedarme para verlo, me da un poco igual).
Bueno, pues yo la decadencia de Occidente la noto en La Lengua, que es lo que a mí me importa. Me explico.
Cuando iba al colegio estudiábamos una cosa que ya no existe, y que se llamaba Educación General Básica (también conocida como E.G.B.). Tuvimos una maestra durante todo el primer ciclo que, sin ser
bruja, ni mucho menos, nos enseñó varias cosas importantísimas en la vida. Entre estas cosas, escribir bien, conjugar los verbos, y otras por el estilo. Guardo un recuerdo entrañabilísimo de E. L. No publico su nombre porque no le he pedido permiso.
Había pocos alumnos en mi clase con faltas de ortografía. Lo normal, o eso pensábamos todos, era escribir bien en nuestro idioma.
Saltémonos el segundo ciclo de la E.G.B. y todo el Instituto, puestos a saltar. Estoy estudiando en la
UNED. Comienzo a comprobar estupefacto que algunos de los libros que he de estudiar en mi carrera están plagados de faltas de ortografía. Por cierto, por si alguien no lo sabe: estudié Filología Hispánica, especialidad en Lengua Española.
A partir de ahí todo fue un declive constante. Donde es más fácil apreciarlo es en la
tele. Comenzaron a abreviar los títulos largos de los programas. Anunciaban "Este país necesita un repaso" como "Este país...". Y así con todos los programas con títulos largos.
Después, al ponerse de moda, también lo hacían con los programas de títulos cortos. Por ejemplo, "Sabor a ti" podía ser anunciado como "Sabor...". No es broma.
Más cosas: cuando dan algún suceso en el Telediario, y, por ejemplo, un
niño es
mordido por un
perro. Y habla su
madre en el Telediario: debajo le colocan un cartelito que dice: "Madre niño mordido perro". Estoy exagerando, pero no mucho. Estaréis hartos de leer "Jugador Real Madrid", "Hermana fallecido", y barbaridades por el estilo.
(En mi opinión esto se debe a la extendida creencia de que como los Estados Unidos de América son la mayor potencia económica del mundo, su idioma es mejor. Y el inglés es bastante sintético, como muestran los ejemplos
child's mother,
pub owner y
plane crash victim wife. Y si en un Telediario pongo "Hermana bebé fallecido" en lugar de "Hermana
DEL bebé fallecido", queda más profesional. ¿Y esto por qué? Pues por esta razón: aunque los estadounidenses no saben hablar español, sí pueden decirnos cómo
se debería hablar el español. Total, un rollo)
Mi sorpresa y de paso mi disgusto fue tremendo cuando comencé a leer faltas de ortografía en todas las páginas de
El País y el
ABC, por poner dos ejemplos paradigmáticos.
Hace unos pocos años que no puedo comprar una novela sin faltas ortográficas o de expresión.
Ya, ya: se puede decir que todo esto es una tontería, y por supuesto lo es. Pero nos estamos cargando nuestra cultura. Y no le importa a nadie.
Ya nadie sabe hablar: todos tenemos el espíritu de becario de trescientos euros al mes, aunque ya no seamos becarios, y aunque cobremos mucho más. En el colegio pasas de curso sin aprobar. Cuando eres mayor escribes sin saber.
Nos cargamos nuestra cultura y no nos importa. ¿Les tiene que importar a los demás?
Sé que no me explico. Que este
post no hay por dónde cogerlo. Que te entran ganas de no volver a leer
La Lengua. Pues la explicación, quizás, sea ésta:
Llevo seis días (exactamente seis) sin fumar. Enhorabuena. Me doy.