El aniversario
Efectivamente, hoy, 24 de abril de 2004, cumplimos un año.
Es costumbre hacer balance, y más o menos es lo que pretendo hacer con este
post.
Bueno, pues comenzaré hablándoos sobre cómo empezó todo.
Había hecho intentos de crear páginas
web, con resultados francamente descorazonadores. Logré colgar una que ya no está en la red, donde solamente había unas fotos, algunos
gifs y unos chistes sin gracia. ¿Recordáis el capítulo de
Los Simpsons en que Homer crea su página web de Mr. X, horriblemente diseñada y repleta de
gifs sin sentido? Pues era más o menos por el estilo.
Sólo tengo dos aficiones que han sido bastante constantes en mi vida: la Literatura y la música. He tocado un poquito de todo: tuve un grupo de
rock, que había sido de
pop, y después fue de
funk-metal; he tocado canciones de cantautor, un poco de bossa nova, algo de jazz... pero llevaba meses sin dedicarle a la guitarra la atención que merecía (y por lo demás Internet está plagada de buenas páginas sobre música).
También llevaba un par de años sin leer. Circunstancias de la vida, como suele decirse.
No recuerdo de qué forma, llegué a un par de páginas:
Microsiervos (que por aquel entonces se llamaba Hiperespacio.com) y
Xeron. El concepto me dejó bastante alucinado. No te exigía preparar un gran contenido para hacer una gran página: la ibas haciendo poco a poco, día a día, o más o menos. Iba variando según estados de ánimo, acontecimientos, etc. En fin, todos sabemos lo que es un
blog. Si no hubiese conocido Microsiervos o Xeron (que visito a diario), probablemente La Lengua no existiría.
La Lengua comenzó hace un año con
este post. Después pasé cuatro meses sin escribir nada. No recuerdo por qué, pero el caso es que lo hice. Así que no llevo un año escribiendo realmente, pero da lo mismo, hoy es nuestro cumpleaños.
He leído varios libros motivado por la intención de comentarlos en la página.
He reflexionado sobre La Lengua, y a menudo he buscado información para escribir los
posts.
Como sabéis, ésta no es una bitácora al uso. Quiero decir que no es estrictamente un diario. No suelo escribir nada sobre mí. ¿Por qué? ¿Es que mi vida no es interesante? ¡Por supuesto que sí! ¡Muchísimo! Me atrevería a decir que más que las vuestras, desde mi punto de vista. Pero dudo que os interese lo que me pasa. Y las personas a las que la información sí les atañe ya saben dónde encontrarla. Además, hay miles de diarios por ahí contando miles de vidas. Y yo no soy un aventurero. Al menos por el momento.
Llevamos algo más de 5.000 visitas. Creo que es un buen número. En alguna ocasión he comentado que yo escribo esta página para que sea visitada por el mayor número posible de personas. Si no fuese así, no escribiría aquí, sino en algún cuaderno de papel. Pero me fascina la capacidad de Internet para almacenar información, para intercambiar opiniones, para que un profesor de Lengua de tres al cuarto pueda publicar lo que quiera sin tener que enviar manuscritos quintuplicados a una editorial. Creo que cinco mil visitas en un año es una buena cifra para una página de Literatura. Me llena de orgullo este número.
He hecho amigos
virtuales (no os ofendáis, es que no os conozco en persona; por lo demás, podéis prescindir del adjetivo):
Cristina y
José C.; he renovado el diálogo con lo que podría llamar un gran amigo
virtual (también puedes prescindir de nuevo del adjetivo):
Satch. He escrito, he pensado, he conocido buenas y malas páginas, me han recomendado libros, y yo he recomendado otros.
En fin, no soy amigo de grandes discursos escritos: creo que las palabras grandilocuentes están para ser pronunciadas. Intentaré resumir: si hace un año no hubiese comenzado esta aventurilla, mi vida en estos doce meses habría sido, indudablemente, mucho menos interesante, mucho más aburrida, y mucha menos vida. Doy las gracias a La Lengua y a todos los que visitáis, enlazáis y leéis.
Tenéis los archivos a la izquierda de la pantalla. También los enlaces a los libros que he comentado este año. Y debajo, Unos buenos enlaces que he ido recopilando, y algunos amigos que enlazan a
La Lengua. Ruego que me disculpéis si en los enlaces he olvidado a alguien (cosa que solucionaré de inmediato si me escribís un correo).
Es buena la Literatura, ¿verdad? Sirve para muchas cosas.
Pues bueno, iremos a por el segundo, a ver qué tal se nos da. Gracias de nuevo.