La Lengua

Dura lex, sed lex

2/29/2004

29 de febrero



Tal día como hoy sólo se va a producir de nuevo en cuatro años. No es que sea un acontecimiento como la llegada del cometa Halley, pero algo había que escribir, ¿no?

Esos amigos conocidos vulgarmente como los antiguos romanos dividían al principio el año en diez meses. Algunos estaban consagrados a algunos dioses, como marzo (a Marte) y junio (a Juno); otros, sin embargo, se nombraban simplemente por el lugar que ocupaban en la lista: septiembre, octubre, noviembre y diciembre eran los meses séptimo, octavo, noveno y décimo.

Después, en honor a dos grandes personajes, se añadieron sendos meses: julio (a Julio César) y agosto (a César Augusto).

Y digo yo, podrían haberlos añadido al final, así los nombres de septiembre, octubre, noviembre y diciembre (mi mes favorito) habrían seguido teniendo sentido. Digo yo.

2/28/2004

Polemizando voy...



Guarnición tosca de este escollo duro
troncos robustos son, a cuya greña
menos luz debe, menos aire puro
la caverna profunda, que a la peña;
caliginoso lecho, el seno obscuro
ser de la negra noche nos lo enseña
infame turba de nocturnas aves,
gimiendo tristes y volando graves.



Luis de Góngora, Fábula de Polifemo y Galatea.



¿Qué captas, noturnal, en tus canciones,
Góngora bobo, con crepusculallas,
si cuando anhelas más garcivolallas,
las reptilizas más y subterpones?

Microcósmote Dios de inquiridiones,
y quieres te investiguen por medallas
como priscos, estigmas o antiguallas,
por desitinerar vates tirones.

Tu forasteridad es tan eximia,
que te ha de detractar el que te rumia,
pues ructas viscerable cacoquimia,

farmacofolorando como numia,
si estomacabundancia das tan nimia,
metamorfoseando el arcadumia.


Francisco de Quevedo, Contra Góngora.

2/25/2004

Sigamos...



(Éste post es algo así como una continuación del anterior)

1.Esperando en el juzgado, con mi abogado (que aparte de todo es mi mejor amigo; confío en él más que en Perry Manso, que diría Chiquito de la Calzada), me he estado fijando en los letreros. Casi cualquier ocasión es buena para reflexionar sobre la lengua. Me he puesto a derivar las palabras, como si estuviera en el colegio: Palacio de Justicia - Palacio de injusticia, juicio - prejuicio - perjuicio, etc... Pero he salido con buen sabor de boca. Ya os contaré, que al asunto le queda algún que otro mes por lo menos. Pero como gane, ¡palabra!, os invito a unas rondas.

2.Hacía cosa de un año que no usaba traje y corbata, y como un mes que no usaba peine. Casi nunca uso zapatos. Con el traje me ha ido más o menos bien, ya que -modestia aparte- no gasto mala percha; los zapatos, pues bien, también, aunque debería haberlos cepillado antes. El abogado antagonista se ha fijado en ellos y acto seguido me ha mirado. En su expresión podía leer: "¡A la hoguera con él!" Pero aquí estoy, sin chamuscar. El pelo es otro cantar. No me entiendo bien con las púas. ¿Os habéis fijado en qué palabra más bonita? Púas. No me hice una fotografía, y ya me he deshecho de la corbata. La próxima vez lo intentaré. Además, estaré afeitado. Mi abuela dice que con barba estoy muy feo. Más que nada porque le recuerdo a mi padre.

3.¡Con los nervios de esta mañana, he pasado por alto lo del terremoto! Un pequeño relato para alimentar el morbo.

Comencé a notar que la cama se movía mucho, abrí un poco los ojos, y pensé que se me había hecho tarde para ir a trabajar y que me estaban zarandeando para despertarme. Aquello parecía El exorcista, palabra. Entonces me fijé en que la habitación estaba a oscuras, y por tanto no podía ser de día (siempre duermo con la ventana abierta). Además, no había entrado nadie. Me hice a la idea de que estaba (¿cómo se dice?) sucediendo un terremoto. Ni me inmuté. Vamos a ver, soy un tipo bastante valiente, pero no imbécil: sé que no puedo ganar contra seis grados Richter (el máximo en la escala de Richter es ocho). Lo que ocurrió es que estaba tan cansado que casi no podía levantarme. Además, en Melilla estamos más o menos acostumbrados. Creo que cada año notamos algún temblor de tierra fuertecillo. Mi madre daba vueltas por la casa, un poco frenética. Es normal. Eran exactamente las tres y veintisiete minutos. Con el suelo aún temblando, miré el reloj. Después fui a algún foro a contarlo... o eso creo. Pensé: "Qué afortunado soy de haber nacido en un país donde las casas están, más o menos, bien construidas." Después me he ido enterando de lo de Alhucemas y me avergoncé. Es impresionante lo que son treinta kilómetros en una ciudad fronteriza como es ésta: la vida o la muerte. Tengo algún buen amigo en Marruecos, cerca de la zona en cuestión. Espero tener noticias suyas pronto.

4.¿Quién recuerda el episodio de Los Simpsons en que Homer descubre que su madre aún vive? Va a la que él creía que era la tumba en cuestión, descubre el nombre en la lápida y se pone furioso: "¿Walt Whitman? Hojas de hierba, ¡y una mierda!" mientras la emprende a patadas con la tumba. Unos versos bonitos de Leaves of grass, la obra inmortal del gran poeta estadounidense:

Creo que una hoja de hierba no es menor que el camino recorrido por las estrellas,
y que la menor articulación de mi brazo es suficiente para humillar a todas las máquinas.

Diario matutino



No es una hora habitual de posteo, y soy consciente de ello. Pero tengo un hueco en mis obligaciones mundanas, y lo aprovecho. ¿Pasa algo?

1.Satch me ha recriminado -bien que de forma muy elegante- que se me olvidase nuestra cita messengera de ayer. Es lo que sucede conmigo: tengo muy pocos amigos, pero muy selectos. Había quedado con él a las once (fijaos en la hora del comentario). Tenía buenas excusas, Satch. Luego te explico.

2.Los padres de mi novia están reformando la casa, y van apareciendo libros míos como si fueran ratones huyendo del alboroto. Es una imagen literariamente barata, pero creo que se me entiende. Total, que aquí tengo a mi lado Los santos inocentes, de Delibes, y Los océanos de Venus, de Asimov. Desde que compro libros tengo la manía de escribir en ellos mi nombre y la fecha de compra. Delibes: veintiuno de abril del noventa y tres. Asimov: veinticuatro de diciembre del noventa y cinco. Casi lloro al leer las fechas. No me importa decirlo a los cuatro vientos de la blogosfera hispanoparlante porque estoy en un 98% seguro de mi sólida virilidad. He añorado mi adolescencia por un instante, pero luego he dicho ¡qué diablos! Estoy en el mejor momento de mi vida, porque sobre éste puedo decidir, y sobre los demás no. Move on!

3.La Ley de Murphy es infalible excepto por una cosa: no tiene excepciones. Hoy tengo juicio contra el Excmo. Ayuntamiento de Melilla a las diez y media, y el calentador de agua se ha estropeado. Menos mal que tengo buenos vecinos. Y aquí estoy con mi corbata. Igual luego me hago una foto. Deseadme suerte.

2/23/2004

Las siete del lunes



1.Que nadie se enfade, pero estoy tremendamente orgulloso de que en Latinoamérica se escriba en español. Creo que nuestro idioma tiene la Literatura más grande del mundo precisamente por eso. Y al decir grande no me refiero al tamaño de la producción, como imagináis. Nunca se lo agradeceremos lo suficiente.

2.Iberia impidió a tres sordos viajar juntos en un avión, por motivos de seguridad. En una primera ráfaga (qué cursi, Dios) de pensamiento me parece muy razonable: al aumentar el número de sordos en un vuelo, aumenta estadísticamente la probabilidad de que tengan un problema y la tripulación no pueda entenderse con ellos. Así que Iberia exige un intérprete. Como os digo, me parece razonable, y además se podría decir que la postura intenta beneficiar a dichos sordos.
Por otro lado... ¿y si intentan viajar tres noruegos, o tres maoríes, o tres japoneses? ¿Se les exige intérprete?

3.Me agencié Moby Dick de Melville por dos euros, y Crónica de una muerte anunciada, de García Márquez, por uno. Dios bendiga las agresivas campañas editoriales de lanzamiento y las de los diarios (Moby Dick es de la serie Aventuras de El País. Algo bueno había de tener el capitalismo. Vamos, digo yo.

4.Leo que el fundamentalismo cristiano, que creía felizmente muerto y enterrado, sigue vivo. Menudo futuro tiene el mundo entre unos y otros. Hijos de puta.
Sólo espero que que no les dé a los chinos por lo mismo que a los integristas islámicos, y a los demás. Nos van a dar bien por ahí mismo a todos.

5.Creo que este diario se va a ir volviendo multitemático de forma inexorable. Como ya comenté en alguna ocasión, mis conocimientos de Literatura no dan para muchos posts semanales. Pero tranquilos, la Lengua y la Literatura seguirán siendo los pilares fundamentales de La Lengua.

6.Porque nadie siente tanto desdén por los pobres diablos como los pobres diablos con uniforme. (Ernesto Sabato, Sobre héroes y tumbas)

7.Visitantes ilustres: estuvo por aquí Bea. Si entendéis el catalán, que seguro que sí, no dejéis de visitar su página.

2/20/2004

Emma



Se acabó Madame Bovary. ¡Mierda!

Aunque me encanta la Literatura -creo que decirlo a estas alturas es una obviedad-, pocas veces siento la necesidad de encontrar a alguien que haya leído hace poco el mismo libro que yo, para comentarlo con él (o con ella, se entiende. Asco de lenguaje no sexista). Me ha durado pocos días, como supongo que a cualquiera. Y aunque no es una novela precisamente corta, y es bastante descriptiva, se lee, o al menos la he leído yo, con avidez. Es una maldita obra maestra, hablando en plata.

Debería haberla leído hace años, pero me alegro de que haya sido ahora, con una madurez -tal vez- suficiente y un buen background de lecturas recientes que me ha dado la posibilidad de apreciarla casi en su justa medida. Venga, a leerla todo el mundo (eso es lo que estoy intentando decir).

Todo en esta novela es magnífico: los personajes, el retrato de una sociedad viciada, las descripciones pormenorizadas en algunos pasajes... Me quedo sobre todo con el capítulo XI de la segunda parte, sencillamente magistral, en que Charles, aconsejado por Homais, practica a Hippolyte una chapucera corrección de su pie equino; y el final del primer capítulo de la tercera parte, con esa tremenda escena de sexo a bordo de un carruaje que sólo divisamos en el comportamiento de los caballos, el cochero y la gente alucinada que contempla la escena.

Y, cómo no, ahí van un par de citas:

El guarda [del cementerio], que hace al mismo tiempo las veces de enterrador y de sacristán de la parroquia -con lo cual saca doble beneficio de los muertos del pueblo- ha aprovechado ese terreno libre para sembrar patatas en él. Pero la parcelita se va empequeñeciendo de un año para otro, así que cuando llega una epidemia no sabe si alegrarse a causa de los fallecimientos o sentirlo a causa de las tumbas.

_-_-_-_-_


No sabía que la exuberancia del alma rebasa muchas veces las metáforas aparentemente más hueras, que nadie puede expresar nunca en la exacta medida sus necesidades, conceptos o sinsabores, y que la palabra humana es como una especie de caldero roto con el que tocamos una música para hacer bailar a los osos, cuando lo que nos gustaría es conmover a las estrellas con su son.

C'est magnifique. Que alguien corrija mi francés en los comentarios, en caso de ser necesario.

2/19/2004

Latinos (el nuevo racismo)



En el tiempo en que vivimos, ser latino parece ser una virtud (!). Pero pensemos un poco en la palabra.

Se suele llamar latino a todo lo que tiene que ver con la América Latina, también llamada Hispanoamérica y Latinoamérica. No estoy seguro de si también se refieren a los españoles. Tal vez en otros países; sin embargo, cuando oigo a alguien en España decir "me gusta la música latina" se suelen referir nada más a música latinoamericana (preferiblemente de escasa calidad, es decir, Ricky Martin y cosas por el estilo, nada de Tom Jobim, Gilberto Gil o Rubén Blades).

Yo, cuando oigo las palabras "música latina", pienso involuntariamente en los cantos gregorianos.

Sigamos. Me pregunto si toda esta gente que está tan satisfecha del boom latino sabe que latino es un español, un portugués, un francés y un rumano tanto como un mexicano o un brasileño, tal vez incluso un canadiense francófono, al menos desde el punto de vista lingüístico. ¿Y desde el punto de vista racial, o más generalmente, desde el punto de vista étnico? Puede ser difícil decirlo. Bah. Tal vez latino sea para mucha gente simplemente una abreviatura de "latinoamericano". En tal caso, no prestéis atención a lo dicho hasta ahora.

¿Y esos estupendos discos? Cosas como 100% Latino, etc.

Recuerdo que hace unos años había una serie de discos que se llamaban 100% Black. Únicamente "música negra", decían (nunca he entendido que a la música se le pongan colores; eso es una sinestesia, sí señor). ¿Imagináis que hubiesen publicado algo titulado "100% Música Aria"? Y que lo publicitasen de esta forma:

En este disco sólo encontrarás las mejores voces de cantantes y grupos rubios, de ojos azules y con certificado de pureza racial.

Cada día entiendo menos este mundo.

P.S.: Tengo un cabreo inmenso con Carod-Rovira, pero en fin, aquí no se habla de política, ya sabéis.

2/18/2004

La Lengua



Usos aconsejables y desaconsejados de la lengua.

Aconsejables:

1.Para preguntar a alguien por dónde se va hacia alguna calle.
2.Para dar las gracias por lo que sea.
3.Mientras se hace el amor (o, hablando en plata, mientras se folla). Además, en este caso se puede usar por partida doble, o, digamos, polisémica.
4.Para crear obras de arte (Literatura).

Desaconsejados:

1.Para insultar sin motivo.
2.Para amenazar. Es de fanfarrones: si vas a pegar, pega, y no ladres, hombre.
3.Para que alguien no te entienda. Este caso es especialmente estúpido: dices algo en un idioma que el interlocutor no entiende, con el solo objeto de fastidiarle. Una vez más, recomiendo los golpes. Y eso que no soy violento.
4.Para hacer un blog.

2/17/2004

Alimentación de sitio



Ya tenemos site feed o, como diría mi abuela, "cosa de ésas". La dirección es ésta. Luego pediré a José C. que haga uso de su infalible amabilidad para echarme una mano con el gráfico. Un saludo a todos.

2/15/2004

Aniversario (y II)



Pues sí, estamos de aniversario otra vez. Ayer (catorce de febrero) fue mi cumpleaños. Sí, lo sé, escribo con retraso. Soy vago. Creo que la edad todavía se puede decir: veintinueve. Y dicen por ahí que bastante bien llevados, aunque creo que más que nada es porque me miran con buenos ojos.

Así que nos fuimos de juerga. Lamentablemente, y por causas que hoy todavía no comprendo, el viernes también habíamos estado de parranda, y ayer estuve resacoso más o menos hasta las once y algo de la noche, que es cuando acabamos de cenar. Estaban casi todos mis buenos amigos, mi hermano y mi novia. En fin, por si a alguien le va el morboso gusto por los detalles, pedí una brocheta andaluza, y estaba bastante buena.

Mi amigo Primo me ha regalado una película, El cartero (y Pablo Neruda). Aún no la he visto, pero considerando a: que a él le ha gustado, y somos de gustos casi clónicos en esto del cine; b: que aparece Philippe Noiret, al que tengo cariño desde Cinema Paradiso; y c: que supongo que algo se hablará de literatura, por lo de Neruda, seguro que me gusta. Me ha contado mi amigo que se vio en un aprieto, intentando convencer al de la tienda que aunque estaba comprando una película romántica para regalar a su amigo el día de San Valentín, ni él ni yo somos gays. No sé si le habrán creido. Tampoco me importa.

También me han regalado un juego: el F-Zero GC. Impresionante. Merci, Mónica y Carlos, donde quiera que estéis (supongo que en casita).

Y un bolígrafo con luz, con el que espero ejercer un poder hipno-místico entre mis alumnos; una cazadora muy bonita y un mini-disco duro de 256 megabytes. Yo me he obsequiado a mí mismo con Madame Bovary, de Flaubert. La traducción es de Carmen Martín Gaite. La edición material del libro es impresionante: un papel y unas letras agradabilísimos al tacto y a la vista. Lo he comenzado esta mañana; me he dado cuenta de que no lo podré soltar hasta que lo termine. Por cierto, aparte de todo lo comentado, me ha salido muy barato, no llega a ocho euros.

Me encontré a unos cuantos buenos y viejos amigos tanto el viernes como el sábado. Hacía décadas que no salíamos de juerga. Bueno, quizás exagero un poco. Pero no demasiado. Literatura...

Acabé jugando a una máquina recreativa en la cual se podía optar por jugar al Trivial Pursuit. Así me enteré de que el doctor Jekyll y Mr. Hyde son los personajes más famosos de Stephenson (sic).

¡Qué más da! Hoy he oído en un documental que el depredador marino más grande que existe es el gran tiburón blanco. ¿Y el cachalote? ¿Dónde lo dejamos?

Si es que hoy en día, para tener algo de cultura, no bastan ni los documentales de la 2, ni del Discovery Channel. Es necesario leer. Los libros, aún por delante de la tecnología satélite. Lloro de emoción. Ya sabéis, amadísimos lectores. Aplicaos el cuento.

2/12/2004

Aniversario



Nadie habrá dejado de observar que con frecuencia el suelo se pliega de manera tal que una parte sube en ángulo recto con el plano del suelo, y luego la parte siguiente se coloca paralela a este plano, para dar paso a una nueva perpendicular, conducta que se repite en espiral o en línea quebrada hasta alturas sumamente variables. Agachándose y poniendo la mano izquierda en una de las partes verticales, y la derecha en la horizontal correspondiente, se está en posesión momentánea de un peldaño o escalón. Cada uno de estos peldaños, formados como se ve por dos elementos, se sitúa un tanto más arriba y adelante que el anterior, principio que da sentido a la escalera, ya que cualquier otra combinación producirá formas quizá más bellas o pintorescas, pero incapaces de traslada de una planta baja a un primer piso.

(Fragmento de Instrucciones para subir una escalera)

Aquí, recordando al argentino Julio Cortázar. Y, bueno... se me han adelantado.

CORNU



Juan Eslava Galán ganó en 1987 el Premio Planeta con su novela En busca del unicornio, que acabo de terminar. Por casualidad me encontré en el kiosco con que lo regalaban con el Diario Sur. ¡Un libro por un euro! A ver quién es el guapo que se resiste.

El libro cuenta la historia de una partida de hombres (y mujeres) que se dirige al África negra, enviados por Enrique IV de Castilla, para cazar un unicornio y llevarle el cuerno. Éslava Galán es historiador, lo que se percibe tanto en la riqueza de detalles con que adorna su viaje, con descripciones de la geografía, las costumbres, las razas, etc. que encuentran nuestros aventureros, como en la graciosa recreación que ha sabido hacer del castellano del siglo XIV. De todas maneras, cualquier lector, aunque no haya estudiado Historia de la Lengua Española, podrá leerlo sin dificultades. A veces te da la sensación de que realmente estás leyendo una crónica bajo-medieval.

El ritmo de la narración es casi perfecto, y aunque la novela no es en exceso corta, para cuando vas llegando al final te das cuenta de que no quieres que se acabe. Le tomas cariño al pobre de Juan de Olid. En resumidas cuentas: buen estilo, buen ritmo, y una entretenida historia. ¿Quién pide más? Una gran novela de aventuras.

Una cita, para no perder la costumbre. Ahí va:

[...] andaba muy advertido de que los negros están muy divididos en castas y parroquias y pueblos y provincias y en cada sitio hablan una parla distinta y muchas veces no se entienden entre ellos siendo de una misma negritud y tinta, lo que no es extraño si bien se piensa pues lo mismo acaece acá entre cristianos donde un catalán es mal entendido en Castilla y un castellano es mal entendido en Valencia y un vascongado es mal entendido en todas partes.

2/10/2004

One of links



O como se suele decir, una de enlaces.

Interesantes comentarios: uno de Rodolfo, que transcribo en parte:

A mí me gustan las peras, y me parece bien que todas las cantantes las exhiban, (haciendo excepción de María Dolores Pradera), por lo que encuentro algo pueril el escándalo que ha provocado la hermana de Michael Jackson, si bien creo que debemos mirar la viga en nuestro propio ojo y darnos cuenta de que España no es mucho mejor que EE. UU. si hace millonario a un tipo como Sardá, mirando en masa su programa todas las noches.

Más, más, esta vez de Rafa Marín:

Pero me estoy quedando sin referentes aquí dentro. Ya no hay políticos a quienes seguir con atención y reverencia, si alguna vez los hubo. No existe una clase intelectual o, simplemente, cultural a quien tener en cuenta a ver qué dicen o piensan, si es que desde Ortega ha habido alguno. Y lo más terrible es que la clase artística ha dejado de existir y ahora subsisten quienes susbisten a base de echarle morro al asunto y timar por igual a los adolescentes y a las viejas.

Total, que este país está hecho unos zorros. He estado debatiendo con alguien en un foro sobre un tema en el cual -huelga decirlo- no estamos de acuerdo. Para enfrentarse a mis argumentos me ha recomendado que primero vea la tele. Ya lo decía Lenin, ¿no? ¿Qué hacer?

¿Qué hago, buena gente? He instalado una tarjeta para ver la televisión en el ordenador, y en un mes creo que la he encendido dos veces. ¿Me alegro por poder seguir considerándome un intelectual a la antigua usanza? Digo esto porque, como es sabido, hoy en día puedes ver cualquier programa sobre los cojones y el coño(*) de no sé quién y seguir yendo de élite cultural por la vida. Bueno, sigo con mis opciones. ¿Vendo la dichosa tarjeta? ¿Doy el dinero por desperdiciado?

¿Qué hacer?

(*)Se les suele llamar más comúnmente programas del corazón; no obstante, las veces que he entrevisto alguno, me ha parecido que hacían referencia mucho más explícita a otros órganos y sistemas del cuerpo humano. Ya se sabe, eufemismos estúpidos...

2/08/2004

Idiomas



Ayer mismo fuimos al cine a ver Te doy mis ojos, de Icíar Bollaín. Estábamos dudando entre ésa y El último samurái de Edward Zwuick, pero ganó la primera opción por tres votos a favor, dos en contra y una abstención. No suelo ver cine español actual, ni en cine ni en televisión. Supongo que soy un traidor americanizado para los cineastas españoles y un patriota para Aznar. Yo qué sé.

Normalmente, las películas con mensaje me tocan las narices. Sin embargo, reconozco que ésta en concreto me ha parecido muy buena. Aun teniendo escenas que me parecen excesivamente caricaturizadas, tiene otras que me han dejado los vellos de punta. Y además la película huye del sentimentalismo y de la moralina.

Mientras veía la película me asaltó una idea: si hubiese una persona en el mundo que entendiese y hablase todas las lenguas habladas por todos los seres humanos, sería capaz de pensar, acaso de entender, todas las ideas posibles que se le puedan ocurrir a todas las personas que hay sobre la Tierra. Sabido es que cada lengua es una forma distinta de entender el mundo. Un hablante realmente políglota (¿Podríamos llamarlo pánglota?) podría entenderlo desde todos los ángulos y con todos los matices posibles. Me recuerda al viejo cuento de los cien mil monos escribiendo a máquina durante cien mil años. En fin, creo que tal tipo sería un auténtico genio.

Ya sé que esto no tiene nada que ver con la película, pero es que pienso mucho en vosotros, y como llevo sin escribir desde el martes, tenía remordimientos; llevaba un par de días repitiéndome a mí mismo: "Tengo que pensar algo para escribir en el blog..."

2/03/2004

Cosas



1.Lo acabo de oír en televisión. Una chica ha tenido un accidente de coche y ha caído por un barranco. Un pobre (o, como han dicho, un indigente) lo ha visto todo, y se ha puesto a hacer señales a los coches para que parasen, a lo que nadie ha atendido. Entonces el buen señor ha tenido una feliz idea: se ha tumbado en medio de la carretera, viendo que -tal vez- sería la única manera de salvar la vida de la chica. Ha habido final feliz. Qué mundo éste.

2.Si votase a algún partido, tendría en cuenta esta propuesta.

3.Estoy leyendo Alice in Wonderland, de Lewis Carroll. Lo estoy leyendo en inglés, que es un idioma que no domino pero en el que me defiendo. Además, no sé si será por ser un libro en principio infantil, pero el vocabulario no es demasiado difícil (quería escribir otra palabra en lugar de "difícil", pero no se me ha ocurrido ninguna). Casi todas las palabras cuyo significado ignoraba las he deducido por el contexto. Me lo estoy pasando bomba. La edición es de la editorial Penguin, con las ilustraciones originales de Tenniel y un estudio introductorio que de momento he ignorado. Cita:

"Would you tell me, please, which way I ought to go from here?"
"That depends a good deal on where you want to get to," said the Cat.
"I don't much care where-" said Alice.
"Then it doesn't matter which way you go," said the Cat.

("¿Puede, por favor, decirme qué camino debo tomar?"
"Eso depende bastante de adónde quieras llegar," dijo el Gato.
"No me importa demasiado-" dijo Alicia.
"Entonces no importa qué camino tomes," dijo el Gato.


(Conversación entre Alicia y el gato de Cheshire) La traducción es mía, así que sed indulgentes. Acabo de descubrir un enlace donde la podéis leer, con los dibujos de Tenniel y todo. Exactamente aquí.

Actualización: Alejandro me ha hecho llegar este enlace, en el que se publica el relato que dio origen a Alice in Wonderland (Alice's adventures under Ground), ilustrado con alguno de los dibujos de Tenniel. Gracias.