NOVVS ANNVS, NOVA VITA

En latín clásico no había mayúsculas y minúsculas. Usaban el alfabeto latino, el cual hemos adoptado como nuestro alfabeto en mayúsculas. Las minúsculas, que a diferencia de los antiguos romanos, los griegos sí tenían, las hemos tomado del latín medieval, de un tipo de letra que si no recuerdo mal se llama visigótica redonda. Digo esto por si os extraña ver el título de este
post en mayúsculas: escribo en latín clásico. Ah, y la
b y la
v eran la misma letra, el mismo sonido. Por cierto, ¿sabe alguien cómo se dice
post en castellano?
1.José C. me ha
entrevistado en
su página de cine. ¿Cómo lo hace para administrar
tanto talento con tan poco tiempo? Igual es que no duerme, yo qué sé. En fin. No soy tan interesante como para que me hagan una entrevista, pero se lo agradezco mucho porque me siento el centro de atención. Gracias, José C. Y a los demás, después -o antes- de leer la entrevista (si es que la leéis), continuad leyendo su página hacia abajo, si os gusta el cine. Me -se- lo agradeceréis. Por cierto, José C., los paréntesis y los guiones han sido escritos a cosa hecha. Pero me estoy quitando, lo juro.
2.Ya que hablamos de cine: ayer fui a ver
El retorno del rey. Fui a la taquilla una hora antes de comenzar la película. Transcribo parte del diálogo:
Elías: Buenas noches.
Taquillera: Buenas noches, dígame.
E.: Quería preguntarle si ha venido mucha gente hoy, por ser primeros de año.
T.: Hombre, sí, ha venido gente.
E.: ¿Pero tanta como otros días? Es que preferiría venir si no se ha abarrotado, para no sufrir empujones. Por eso vengo a verla hoy.
T.: Hombre, pues si usted lo que quiere es ver la película solito, me alquila el cine y no dejo entrar a nadie más.
E.: Adiós, buenas noches.
La mala educación, la mala crianza, para ser más exactos, de algunos empresarios melillenses es proverbial. Es un tema sociológico cuya explicación tiene multitud de matices, pero no es éste ni el momento ni el lugar de ponerse a hacer inventario de ellas. Bueno, ya hablaremos de ello, si se da el caso. Total, que en la misma puerta del cine, cual Scarlett O'Hara, hice un solemne juramento:
Jamás volveré a pisar este cine en lo que me resta de vida. Mi novia impuso su buen criterio (¿qué sería de nosotros sin el sentido común de nuestras novias?) y al final entramos, para despedirnos del cine y de sus empleados amables, que son la mayoría, para siempre.
Arrevoire, cine Perelló. Ellos no pierden nada, a lo sumo unos veinte o treinta euros al mes; yo tampoco, como mucho algúin encontronazo con un o una maleducado -o maleducada- . Así que todos contentos.
La película me ha gustado mucho, aunque a decir de mi novia, mi hermano y un servidor le sobra media horita. No sé decir si es muy fiel al libro (aprovecho para recordar que este diario trata sobre literatura). Con once años, si no recuerdo mal, leí
El hobbit, y me encantó. Con trece o catorce comencé
El señor de los anillos, pero lo dejé al final del segundo lilbro, porque me estaba pareciendo un tremendo y soberano coñazo. Sólo el final del segundo, porque hasta ahí lo estaba disfrutando. Dos cosas: a) No sé si, con la edad que tengo ya, volveré a retomar su lectura; b) Espero que ningún
freak me envíe un paquete bomba. Sé que película y libro despiertan pasiones, pero ya sabéis, sobre gustos no hay nada escrito.
3.Y venga cine. He leído por ahí, aunque aún no lo he confirmado, que en la película
The passion of the Christ, dirigida por Mel Gibson, vamos a oír exclusivamente latín y arameo, con subtítulos. Me tiemblan las piernas de la emoción. El latín era la lengua de Poncio Pilato, el arameo la de Jesús. No sé si oiremos también griego clásico, que era la lengua de cultura por aquel entonces, y en la cual está escrita la mayor parte del Nuevo Testamento en su versión original. Estoy ansioso por ver la película.
4.
Reset me ha publicado
un relato. Lo escribí deprisa y corriendo, pero me ha quedado medio presentable. Echad un vistazo si os apetece leer, es cortito. Gracias Reset.
5.
Satch, he intentado felicitarte el año repetidas veces, pero no hay quien te pide conectado, majo. Un abrazo para todos.