Un poquito de por favor (IV)
Mis alumnos de 1º de Bachillerato saben perfectamente que el valenciano y el balear son dialectos del catalán. Otra cosa es que ni en la Comunidad Valenciana ni en las Islas Baleares se haya llamado nunca "catalán" a sus respectivas variedades dialectales. Tampoco entiendo que nadie deba sentirse ofendido por ello (el castellano es, o al menos fue, un dialecto del latín, y bien orgulloso que estoy).
Ahora un personajito dice a todo un presidente del gobierno: si no dices lo que yo digo no te apruebo los Presupuestos Generales del Estado. ¿Y qué hace el presidente? ¿Lo manda a la mierda? ¡No! Ordena a sus ministros que hagan el dictado del personajito.
Me recuerda a las viejas trifulcas de patio de colegio: el matón retorcía el brazo al empollón, y no dejaba de hacerlo hasta que el empollón declaraba: "¡Está bien! ¡Lo confieso! ¡Soy un moco gigante!"
Los Presupuestos Generales del Estado dependen de que se le ría la gracia al dirigente de ERC. Es triste, ¿verdad? Qué fea, qué fea es la política.
Se dice por ahí que cada pueblo tiene los políticos que se merece. Una de dos: o eso es mentira, o yo no soy español.

0 comentarios:
Publicar un comentario en la entrada
Vínculos a esta entrada:
Crear un vínculo
<< Página principal