Cibernética
-Soy la protagonista de Los vigilantes de la playa: la película, la primera película de la historia rodada íntegramente a cámara lenta.
Pamela Anderson en la serie de Matt Groening Futurama, en el episodio Unos valiosos pececitos.
He de comenzar confesando dos cosas:
1. Adoro el cine norte- americano. Sí, yo también odio el capitalismo salvaje, su sistema educativo, su arrogancia nacional y que invadan otros países para justificar su gasto armamentístico; pero he de reconocer que para mí, haciendo películas, nadie los supera.
2. No he leído Yo, Robot. Tanto es así, que en el momento de escribir esto no estoy seguro de si es una novela o una recopilación de relatos cortos. Sí recuerdo que en la citada obra Isaac Asimov estableció las ahora universalmente conocidas tres leyes de la robótica, que no repetiré aquí.
Esto me proporciona una doble ventaja a la hora de comentar la película: primero, porque todos esos tópicos del cine de Hollywood cuya mera existencia basta para que mucha gente odie una película, en mí no tienen mayor efecto, si están conseguidos. Una buena explosión, persecución de coches, escena de cama o boda judía no me suelen molestar, siempre que estén bien filmados. Segundo, al ver la película no he dedicado mis cinco sentidos a descubrir en qué ha traicionado a la obra de Asimov, ya que no tengo ese referente.
Como de cualquier modo no soy crítico de cine, ni me apetece, me limitaré a soltar unas cuantas ideas que se me han venido a la mente mientras veía la película.
-Ciertamente, una de las cosas más cargantes de la cinta es que el poli sea el príncipe de Bel Air. Porque no, no es Will Smith, sino el mismísimo Fresh Prince quien vemos aparecer en pantalla, después de haber ingerido unos cuantos frascos de anabolizantes. Sobre todo al principio, en que el director necesita hacernos ver claramente el contraste entre la exhuberante simpatía de Smith y la total impasibilidad de su frígida compañera de reparto. Una vez que tenemos claro cuál es el lugar de cada uno, Proyas ya deja que cada uno sean personas y no caricaturas, aunque para ese momento tanto cambio de personalidad deja a los personajes sin consistencia.
-Hay un chaval que aparece dos o tres veces en la película, al que no le encontraba en principio sentido. Reflexionando un poco, al fin di con la tecla: como estamos en 2035, la sociedad habrá avanzado tanto que el policía invencible será un afroamericano, mientras el camello gracioso de tres al cuarto será un blanco -o hispano, que tampoco me fijé mucho-. Las abuelas, sin embargo, seguirán haciendo pasteles de manzana, lo cual no deja de ser un alivio.
-Necesito comprarme un coche Audi, un aparato de música JVC y unas deportivas Converse All Stars. Y a ser posible, que estas últimas me las envíen a través de la empresa de mensajería FedEx.
-Las leyes de la robótica son complicadas. Impiden que tengamos un robot como guardaespaldas, supongo. Al mismo tiempo no permiten que nadie haga un ejército de robots para luchar contra la gente.
-Imaginemos el momento en que sea posible crear robots como los de la película. ¿Cuál creéis que sería el tiempo -en nanosegundos- que tardaría cualquier empresa multinacional en saltarse las tres leyes a la torera si eso le significase mayores beneficios? ¿Cuánto tardaría cualquier gobierno en autorizarlo?
-Sigo pensando que Matrix -película que simplemente me encanta- ha hecho muchísimo daño al séptimo arte. No creo que sea necesario ralentizar la cámara cada dos por tres para plasmar mejor en pantalla una secuencia de acción. Y la prueba de esto es Tarantino, sin ir más lejos.
-Después de que destrozaran su exitoso relato Anochecer, Asimov no volvió a permitir que se adaptase ninguna obra suya al cine. Después de su muerte a causa del SIDA, que yo recuerde, ya han adaptado dos: El hombre bicentenario y Yo, Robot. Joder, qué asco de mundo, que ni a los muertos se los respeta. Lectura recomendada: Los testamentos traicionados, de Kundera. El título lo dice todo.
-La gente suele referirse a una película así con frases del tipo: "no es una buena película, pero entretiene". Una variante de esta frase es "está entretenida", omitiendo el desprecio por la película como obra de arte. Fracamente, no me imagino a nadie diciendo: "esta película es aburridísima, pero es muy buena". ¿Y vosotros? El caso es que a mí la película me ha entretenido, y por lo tanto para mí está bien. Con todos sus fallos, que los tiene. Qué queréis que os diga.
-Mi robot cinematográfico preferido siempre será Cortocircuito, con todo el cariño que siempre tendré por C3PO y por R2D2.

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