La Lengua

Dura lex, sed lex

3/27/2004

Hodie



La palabra castellana hoy viene del latín HODIE, que a su vez es una contracción del latín HOC DIES, es decir, "este día". Lo digo más que nada por el título.

Pues hoy he ido de compras. Todos los viernes me gusta ir a comprar libros. Pero que nadie se engañe, no todos los viernes tengo dinero para comprar libros. Pero hoy sí. Qué ilusión. Mis compras de hoy (con los enlaces correspondientes a las ediciones adquiridas):

-El amor en los tiempos del cólera, de G. García Márquez.
-Del amor y otros demonios, del mismo (es decir, de G. García Márquez; no pongo el nombre otra vez para no extenderme demasiado).
-Fahrenheit 451, de Ray Bradbury. No logro encontrar el libro en la página, pero también es de la colección Debolsillo.
-La insoportable levedad del ser, de Milan Kundera.

Los tres primeros son de la misma colección que el Siddartha que comenté en su día. Sus principales características son: papel malo y grandes letras. No hay mal que por bien no venga. La tinta de la pluma se ha corrido bastante al escribir mi nombre y la fecha de -ya- ayer. Los márgenes de las páginas son aceptables: se puede hacer alguna anotación no demasiado exuberante. Las ilustraciones de portada son bastante bonitas y adecuadas.

El de Kundera es de la misma editorial que el Madame Bovary. Para lo que nos interesa: letras de tamaño aceptable, márgenes prácticamente inexistentes (vaya por Dios) y papel muy agradable al tacto y a la vista. Ah, cómo me gusta leer y hojear este papel.

Al inicio del libro de Bradbury se leen dos bonitos versos de Juan Ramón Jiménez:

Si os dan papel pautado,
escribid por el otro lado.


Resúmenes y alguna anécdota de propina:

-En Fahrenheit 451 se describe un funesto futuro en que los bomberos no se dedican a apagar incendios (los incendios no provocados no existen); se dedican a quemar libros y las casas en que los encuentran, ya que está prohibido leer. Ya os contaré. He empezado por éste.

-Los dos de García Márquez no sé de qué van, ni me importa un bledo tampoco. Son de García Márquez. Por mí como si quiere escribir acerca de las cucarachas. Adoro a este tipo.

-El de Kundera lleva detrás una pequeña historia: precisamente le recomendaba a mi amigo noruego Per-Sverre (que llega dentro de una semana a pasar unos días en casa) que leyera cualquier cosa de Gabo. Me respondió que G. M. es, junto con Kundera, su escritor favorito. Yo entonces le dije que a) estaba avergonzado de recomendarle su escritor preferido y b) que leería algo de Kundera para comentarlo con él. El libro: se hizo una película, como sabéis. Me han comentado de ella fundamentalmente dos cosas: primero, que es muy aburrida; segundo, que es muy "fuerte", entendiendo por "fuerte" que tiene varias escenas de sexo. Supongo que ambas cosas hacen la novela atractiva. O quizás no. En unos días, el desenlace.

Ah, sí, la anécdota: compré los libros en la misma librería en que encargué Lolita. Dos de los libros que he comprado hoy muestran sendas mujeres desnudas en portada. Estoy seguro que piensan que soy una especie de salidillo. Bah.

0 comentarios:

Publicar un comentario en la entrada

Vínculos a esta entrada:

Crear un vínculo

<< Página principal