Idiomas
Ayer mismo fuimos al cine a ver Te doy mis ojos, de Icíar Bollaín. Estábamos dudando entre ésa y El último samurái de Edward Zwuick, pero ganó la primera opción por tres votos a favor, dos en contra y una abstención. No suelo ver cine español actual, ni en cine ni en televisión. Supongo que soy un traidor americanizado para los cineastas españoles y un patriota para Aznar. Yo qué sé.
Normalmente, las películas con mensaje me tocan las narices. Sin embargo, reconozco que ésta en concreto me ha parecido muy buena. Aun teniendo escenas que me parecen excesivamente caricaturizadas, tiene otras que me han dejado los vellos de punta. Y además la película huye del sentimentalismo y de la moralina.
Mientras veía la película me asaltó una idea: si hubiese una persona en el mundo que entendiese y hablase todas las lenguas habladas por todos los seres humanos, sería capaz de pensar, acaso de entender, todas las ideas posibles que se le puedan ocurrir a todas las personas que hay sobre la Tierra. Sabido es que cada lengua es una forma distinta de entender el mundo. Un hablante realmente políglota (¿Podríamos llamarlo pánglota?) podría entenderlo desde todos los ángulos y con todos los matices posibles. Me recuerda al viejo cuento de los cien mil monos escribiendo a máquina durante cien mil años. En fin, creo que tal tipo sería un auténtico genio.
Ya sé que esto no tiene nada que ver con la película, pero es que pienso mucho en vosotros, y como llevo sin escribir desde el martes, tenía remordimientos; llevaba un par de días repitiéndome a mí mismo: "Tengo que pensar algo para escribir en el blog..."

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