En muchas películas y series de Ciencia Ficción, para mostrar lo avanzado de la técnica cibernética en el futuro, aparecían robots hablando como las frías máquinas que eran, sin entonación en el discurso, con problemas para elaborar una sintaxis complicada, ciertamente torpes. La diferencia entre el discurso humano y el robótico se usaba precisamente para que nos resultase chocante y acentuar así el efecto del progreso (véase Terminator). En otras, este progreso era ejemplarizado precisamente en que esas máquinas no eran tan frías y estúpidas, sino que fácilmente se confundía su voz y su habla con el de una persona real. Ejemplos: los citados en el título, de las películas Blade Runner, 2001, una Odisea Espacial y Alien, el 8º Pasajero. Con el avance de la informática, aprendimos que la sintetización de voz estaba a muchos años de lo que estas tres últimas películas prometían. O quizás no tanto. Visítese esta página y asómbrese el lector, ya que no es para menos. Enlace aprendido de Xeron.org.
31 agosto 2003
En muchas películas y series de Ciencia Ficción, para mostrar lo avanzado de la técnica cibernética en el futuro, aparecían robots hablando como las frías máquinas que eran, sin entonación en el discurso, con problemas para elaborar una sintaxis complicada, ciertamente torpes. La diferencia entre el discurso humano y el robótico se usaba precisamente para que nos resultase chocante y acentuar así el efecto del progreso (véase Terminator). En otras, este progreso era ejemplarizado precisamente en que esas máquinas no eran tan frías y estúpidas, sino que fácilmente se confundía su voz y su habla con el de una persona real. Ejemplos: los citados en el título, de las películas Blade Runner, 2001, una Odisea Espacial y Alien, el 8º Pasajero. Con el avance de la informática, aprendimos que la sintetización de voz estaba a muchos años de lo que estas tres últimas películas prometían. O quizás no tanto. Visítese esta página y asómbrese el lector, ya que no es para menos. Enlace aprendido de Xeron.org.
30 agosto 2003
Aunque, técnicamente, ya vivimos en sábado (unos lo viven más que otros), creo que casi todos los que no dormimos aún nos encontramos psicológicamente en este mágico día. Día de Venus, según los antiguos romanos; viernes viene de Veneris dies, el día de Venus. Diosa del amor. ¿Tiene sentido en el siglo XXI? Seguramente sí. Aunque en España tiene más fama aquello de "sábado sabadete, etc.".
También se dice que los hombres son de Marte y las mujeres de Venus. Es un concepto machista, ciertamente. Venus, la bella y tierna diosa del amor; Marte, el poderoso y pendenciero señor olímpico de la guerra. ¿Es el martes (Martis dies) el día de los hombres? No encuentro razón convincente. La Tierra, que no tiene día en la semana, se encuentra entre los dos planetas. El viernes es también el día sagrado de los musulmanes.
Lo cierto es que suele ser más apetecible, a quien trabaja de lunes a viernes, este último día que el martes. Moraleja: haz el amor y no la guerra. ¿Ha oído, señor Bush?
29 agosto 2003
No todo el mundo lo sabe, pero el conocido S.O.S. inconfundible en código Morse (tres puntos, tres rayas y tres puntos) significa "save our souls". Se dice que el archicélebre O.K. viene de una ocasión en que un importante pero iletrado personaje quiso abreviar la expresión "all right", confundiendo a y o y escribiendo una r que más parecía k (nada que ver con K.O., que significa "knock out"). Fuck es "Fornication Under Consent of the King", permiso necesario en cierto tiempo y lugar para entregarse a los deberes maritales. Laser: "Light Amplification By Stimulated Emission of Radiation". Radar: "Radio Detection And Ranging". El inolvidable cerebro del Discovery en "2001: Una Odisea Espacial" de Kubrick y Clarke recibió el nombre de Hal, que significa "Heuristically-programmed Algorithmic Computer". Si andamos el abecedario inglés una letra hacia adelante, obtenemos I.B.M. Casualidad pura y neta, según el propio Clarke. En español tenemos los lexicalizados RENFE ("Red Nacional de Ferrocarriles Españoles") y ONCE ("Organización Nacional de Ciegos de España"). Fuente para estos acrónimos, y otros cuantos miles: esta página.
27 agosto 2003
¿Qué habrá sido de él? En otro tiempo, fue un incansable escritor que dio bastante gloria a nuestras letras, y a las de otros países. Obras de marcado renombre escritas por el autor son, entre otras, el Libro de Apolonio, el Lazarillo de Tormes, el Cantar de Mio Cid; Fernando de Rojas le atribuye los primeros actos de La Celestina, y el mismo Cervantes habla de que un tal Cide Hamete Benengeli habría sido el verdadero cronista de las hazañas de El Quijote, siendo el tal nombre de Benengeli casi con seguridad uno de los muchos seudónimos empleados por Anónimo en sus creaciones. No falta quien atribuye a nuestro autor las mismas Ilíada y Odisea, de las que se cuenta que un poeta ciego, llamado Homero, fue el creador (Ho Meros significaba en griego clásico "el ciego", por lo que quizás simplemente era un epíteto por el cual fue conocido un poeta que cantaba heroicidades versificadas por nuestro autor).
Parece que en los últimos tiempos, su productividad se ha mermado trágicamente. Se dice que quizás ya no escribe, o incluso que trabaja de negro para escritores vanidosos a quienes sobra el dinero del que él está falto, y acepta vergonzosamente sus trabajos. Muchos intentan manchar su nombre, haciendo creer a los lectores que el prolífico autor es el culpable de tantos graffittis como hay por ahí afeando la Lengua, e incluso en Internet, millones de personas firman con el nombre del autor de las jarchas mozárabes escritos que ni de lejos rozan la calidad alcanzada por éste en el pasado.
Sólo podemos esperar, de espera y de esperanza, que un día tome de nuevo la pluma, o el ordenador, y nos deleite con una de sus obras. Aunque sea un best seller.
Para el que no lo conozca, relato compuesto en cuaderna vía, estrofa de cuatro versos utilizada en nuestra Edad Media por los autores del llamado Mester de Clerecía, probablemente a principios del siglo XIII. A lo largo de sus 2675 estrofas nos narra la vida y obras de Alejandro Magno, el afamado rey macedonio, así como numerosos relatos que podríamos llamar digresiones, entre las cuales quizás la más conocida sea la que el autor hace sobre la Guerra de Troya.
Muy recomendable, pero no escribo ahora para recomendar este libro por encima de otros, sino para apuntar un hecho curioso. Se admite la autoría de Anónimo, el escritor más prolífico, por lo común cuando se habla del autor de este libro. Sin embargo, de los dos códices manuscritos que conservamos, uno, en cierta estrofa, otorga la autoría al riojano Gonzalo de Berceo, y en otra, a un tal Lorenzo de Astorga. En el otro manuscrito, las alusiones son simétricas: se alude primero a Lorenzo y luego a Gonzalo. ¿Y qué se sabe?
Pues de Lorenzo de Astorga, hasta donde sé, nada. Y de Gonzalo de Berceo, que con una seguridad casi absoluta no fue el autor del libro, basándonos sobre todo en el dialecto de los escritos berceanos, totalmente reconocible y discriminable del de cualquier otro poeta de su tiempo. Seguramente nunca se sabrá. Tampoco importa demasiado, supongo.
26 agosto 2003
Cosas como significados diferentes de los mismos sonidos en distintos idiomas, incluso en distintos dialectos. Mi amigo Carlos, en su viaje a la República Dominicana, descubrió (en una embarazosa situación, en un supermercado) que bolsa es la palabra empleada allí para designar al escroto. No es necesario contar la anécdota, si se le echa un poco de imaginación.
En un viaje a Noruega, invitados por otro gran amigo, P. Sverre, aprendimos que nabo (escrito y pronunciado como en español) significa "vecino". La semejanza con el inglés neighbour no es casual, ya que son lenguas emparentadas. A lo que vamos, que él disfrutaba muchísimo cada vez que un paisano suyo se pasaba por su casa, y podía decirnos aquello de "os quiero presentar a mi nabo". Nunca le advertí de la posibilidad de utilizar una mala traducción del inglés introduce ("presentar"), para evitar en él la tentación de querer introducirnos nada.
También en casa de P. Sverre, cuando tocábamos la guitarra, me preguntaba malintencionadamente si tenía un pick para tocar ("púa" o "plectro", pequeña pieza de plástico para tocar la guitarra, en inglés; "pene", en noruego vulgar).
Gracioso también suele resultar a muchos latinoamericanos cuando hablamos de coger el autobús, algo impensable para ellos, a no ser, claro, que usemos el tubo de escape como tubo de entrada (ya habréis intuido el significado de coger en ciertos dialectos del español americano). Tampoco podríamos tomar el autobús, ya que por allí sólo se toman bebidas.
Curioso, ¿no?
25 agosto 2003
Bueno, pues cuatro meses y un día, como los presos, que tardo ya en volver a publicar. Varias veces me ha asaltado la duda: ¿doy por perdida la batalla contra mi pereza, o comienzo a dar vidilla al blog? De momento, intentaré seguir, para no haber hecho a los amigos de Blogger.com perder unos kbytes sin motivo. Y el tema es el siguiente: Motivos Homéricos en 2001: Una Odisea Espacial de S. Kubrick y Arthur C. Clarke.
Nunca lo había pensado, hasta que leyendo unas críticas de los usuarios de Internet Movie Database me di cuenta de las muchas lecturas, unas sutiles, y otras no tanto, que se pueden hacer de la película relacionándola con La Odisea del presunto poeta ciego. Hay relaciones evidentes: el título, el gran viaje, etc., y otras no tanto. Pistas: buscad a Ulises (Odiseo) y al Cíclope. Recomiendo ver la película otra vez para hacerlo con la predisposición adecuada. Cuando hayáis terminado, podéis consultar el magnífico texto de Mark Martel a ver si vuestras pesquisas os han llevado al mismo destino. Suerte.
Nunca lo había pensado, hasta que leyendo unas críticas de los usuarios de Internet Movie Database me di cuenta de las muchas lecturas, unas sutiles, y otras no tanto, que se pueden hacer de la película relacionándola con La Odisea del presunto poeta ciego. Hay relaciones evidentes: el título, el gran viaje, etc., y otras no tanto. Pistas: buscad a Ulises (Odiseo) y al Cíclope. Recomiendo ver la película otra vez para hacerlo con la predisposición adecuada. Cuando hayáis terminado, podéis consultar el magnífico texto de Mark Martel a ver si vuestras pesquisas os han llevado al mismo destino. Suerte.


