Hoy ha sido un mal día, en general. Y tenía pensado escribir en el blog, pero únicamente iba a poner "hoy ha sido un mal día". Pero me he dado cuenta de que es una excusa barata, y que llevo varios días sin escribir nada más que mis amables conversaciones con los de Wanadoo (por cierto, seguimos sin imágenes, según veo... habrá que ir pensando en mudarse).
Estaba en el trabajo enfrascado en la lectura del Otelo bilingüe que me regaló Satch cuando ha llegado mi jefe (tengo la ventaja de estar solo casi todo el tiempo, así que suelo aprovechar para leer o escribir, o desaprovechar para escuchar la radio). Lo tengo pendiente acabando el cuarto acto (supongo que mañana estará listo).
Hay que ver lo malo que es Iago, que va a hacer que Otelo estrangule a Desdémona y los convierta en víctimas a ambos sin comerlo ni beberlo. Creo que es casi seguro que los geniales Uderzo y Goscinni se inspiraron en este personaje para crear al verdoso envenenador de mentes que protagoniza La Cizaña, uno de los tebeos de Astérix que más me gustan.
La trama que monta Iago alrededor del pañuelo que Otelo regala a su esposa es genial, propia de Shakespeare. El regalo del amor provoca el veneno de los celos y la desgracia final. Todo va bien juntito. Por cierto, el bufón que se burla -bien que respetuosamente- de Desdémona cuando ésta le pregunta por Casio me recuerda al Hamlet ya enloquecido que aparece siempre presto a iniciar un engañoso juego de palabras (para eso, precisamente, vienen de lujo las ediciones bilingües).
Mi mal día no ha tenido nada que ver con la vuelta de mi jefe, con el que me llevo razonablemente bien. Ha sido un asunto de la menor importancia, pero como ocurrió al final del día, ha bastado para estropearlo. Suficiente por hoy. ¿Alguien sabe algún buen servidor baratito (o gratuito) para alojas las imágenes? Si es así, se agradecerán los comentarios. Un saludo.

0 comentarios:
Publicar un comentario en la entrada
Vínculos a esta entrada:
Crear un vínculo
<< Página principal