Debe de haber alguna fórmula matemática para calcular el grado de [falta de] sinceridad de una persona. Por supuesto, si es que realmente la hay, la desconozco. Sin embargo, creo haber descubierto una constante: al número medio previsible de mentiras que una persona normal dice a lo largo de su vida, hay que añadir +1 si la persona en cuestión es de esas que de vez en cuando afirman: "yo nunca miento". Ya comenté en algún post que la mentira, entre otras cosas, es lo que nos hace humanos. Parece ser que los animales no pueden mentir.
Siempre he reivindicado el derecho a la mentira (por supuesto, si no existe mala intención). Supongo que, quien más y quien menos, todos hemos pasado por la experiencia de romper en casa, siendo niños, la primera pieza de vajilla (vaso, plato, jarrón... cenicero). Estoy seguro de que a todos, en ese momento, nos ha socorrido (sin comerlo ni beberlo) el hermano pequeño, el mayor, o el gato, o un ficticio ladrón, o un fantasma. Por supuesto, mamá - o papá - conocen perfectamente la verdadera autoría del estropicio.
Entonces, ¿fue realmente mentir? Eso da para otro post.

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