"Compañeras y compañeros..." o, lo que es lo mismo, "compañeros..." (residuo neutro o unisex).
De nuestra lengua madre el latín heredamos muchas cosas, pero ciertamente no el género neutro. Como sabemos, el latín tenía tres géneros: masculino (DOMINVS), femenino (DOMINA) y neutro (TEMPLVM). El género neutro se aplicaba tanto a sustantivos como a adjetivos (BONVS, BONA, BONVM) y determinativos (QVI, QVAE, QVOD). El género neutro no era ni masculino ni femenino, sino todo lo contrario, si me entendéis. Quiero decir que, por ejemplo, BONA (plural neutro) no significaba "los buenos y las buenas", sino "las cosas buenas" (neutro, sin género sexual). El residuo que nos queda en castellano es el artículo lo y alguna reminiscencia en demostrativos como aquello por ejemplo.
Así que cuando se decía "compañeros..." no usábamos un tercer género neutro (como en latín), sino uno ambivalente, dual, por decirlo así. De chico aprendí que cuando mi maestra decía "buenos días a todos" no nos saludaba sólo a los chicos, sino también a mis compañeras, sin preferencia por uno u otro género. Y lo aprendí de forma natural, como se aprende toda lengua materna. ¿Es esto machismo? Ciertamente, sí. ¿Por qué no se dice "todas" para referirse a ambos géneros en plural, o "madres", por ejemplo?
Es evidente que la lengua es reflejo de un complejo sistema social y cultural. No se dice "compañeras" porque nuestra sociedad es machista desde sus raíces; por otra parte, si se dijera "compañeras" para ambos géneros, no sería feminismo ni igualdad, sería hembrismo (doy gracias a mi novia, gran feminista y muy guapa por lo demás, por la aclaración de este término, equivalente a "machismo" en su vertiente femenina, la que afirma la supremacía de la mujer). Igualdad sería el uso de un término sin marca de género en un sentido u otro, como por ejemplo *compañeres. Aunque hay feministas que afirman que la terminación en -e- es masculina; no estoy de acuerdo, simplemente con fijarme en la palabra "mujeres" compruebo que no es así. En resumen: aunque el uso del masculino plural para referirse a ambos sexos en castellano es perfectamente válido, no tengo duda de que proviene de una larga tradición cultural y social machista.
Pero, entonces, ¿por qué he titulado este post Eufemismos estúpidos (2)?
Pues por lo que apunté antes: la lengua es reflejo de un sistema social y cultural, pero no al revés. Quiero decir que la comunidad hispanoparlante no se ha vuelto machista por usar una lengua discriminatoria en cuanto al género; es la sociedad machista la que ha creado una lengua machista. Dudo mucho (lo dudo severamente) que usar "compañeras y compañeros" en lugar de "compañeros" para referirse a ambos géneros haya mejorado un ápice la vida de una sola mujer en todo el mundo. Pero si no usas los dos géneros, eres un machista. Sin embargo, las estadísticas de maltrato a mujeres (por fijarnos en un solo tema) siguen aumentando, aunque intentemos cambiar la lengua por la fuerza poniéndola en contra de una de las principales características de la comunicación lingüística: la economía (dicho en breve, el uso de una palabra en lugar de dos si es posible manteniendo el mismo significado).
Mi conclusión personal es la siguiente: es posible (aunque dudoso) que se pueda cambiar la sociedad a través de la lengua. Pero creo que es mucho más efectivo dedicar nuestros esfuerzos a cambiar la sociedad, y una vez que ésta sea justa, ya adecuará la lengua según su idiosincrasia. Me temo (ojalá me equivocase) que "compañeras y compañeros" no ha mejorado la vida de las mujeres ni la justicia social. Pero estoy seguro de que si se consiguiese la deseada igualdad, la lengua se adaptaría, siguiendo sus propias reglas.
Claro que es sólo mi opinión.

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