Martirio
Buscat buena pevrada, ca assaz so assado,
Pensat de almorzar, ca avredes lazdrado:
Fijos, Dios vos perdone, ca feches grant pecado!
San Lorenzo fue asistente del Papa Sixto II, asesinado por el emperador romano Valeriano. Previendo lo que se avecinaba, Sixto encargó a S. Lorenzo que repartiese los bienes de la Iglesia entre los pobres de Roma.
Cuando llegó el emperador (que en la tradición era Trajano Decio, aunque en realidad fue el antes citado) agarró un cabreo mayúsculo, ya que su idea era expropiar los bienes eclesiásticos a favor del erario público. Pidió a Lorenzo que le presentara el tesoro, y éste congregó a los pobres delante del emperador. Así que Valeriano decidió martirizar a S. Lorenzo.
Después de golpes, latigazos, mutilaciones y otras torturas, se ordenó que Lorenzo fuese asado a la parrilla, a fuego lento. Y cuando llevaba un rato así, siempre según Gonzalo de Berceo, el santo exclamó:
"Buscad en la conciencia si estoy ya bien asado."
"Empezad a comer ya, porque estaréis cansados."
"Hijos, ¡Dios os perdone!, habéis mucho pecado."

Vínculos a esta entrada:
Crear un vínculo
<< Página principal