Ciencias y Letras
Cuando terminaba el bachillerato había entre los alumnos, yo incluido, una especie de debate menor sobre la importancia de las Ciencias y la de las Letras. Nada importante, nunca llegaba la sangre al río: cada uno se limitaba a defender su propia elección, en parte por convicción y en parte - supongo - para convencerse a sí mismos de que no estaban equivocados. Una ex-compañera (de estudios, no sentimental) me argumentó que gracias a las ciencias se había enterado de que tenía una dolencia congénita, y que ese conocimiento la tranquilizaba. Me alegré sinceramente por ella, pero no tuve en ese momento la ocurrencia de comentarle que la carrera que yo había elegido (filología) estudia el hecho que permite que ella se pueda enterar de lo que sea.
Yo me sentía incómodo, porque, a pesar de que siempre me he sentido fascinado por las ciencias, y he intentado siempre aprender lo máximo posible acerca de ellas, me veía obligado a defender mi elección, y me resultaba extraño. En fin, qué tiempos aquéllos.
¿Para qué sirve un filólogo? Para nada, en eso estamos de acuerdo. Bueno, ¿y un analista económico?
...
Yo me sentía incómodo, porque, a pesar de que siempre me he sentido fascinado por las ciencias, y he intentado siempre aprender lo máximo posible acerca de ellas, me veía obligado a defender mi elección, y me resultaba extraño. En fin, qué tiempos aquéllos.
¿Para qué sirve un filólogo? Para nada, en eso estamos de acuerdo. Bueno, ¿y un analista económico?
...

Links to this post:
Create a Link
<< Home